miércoles 22 de agosto de 2007

Bolivia, año 2007 (2da parte)



Me tomé el café. Era tempranísimo y hacía frío en Cochabamba.
Quería hacer tiempo para ir a buscar alojamiento tipo 7:30 hrs. 
Por mientras, fui a informaciones a preguntar donde podía tomar
un bus a Villa Tunari; me explicaron que tenía que ir a la parada
del Chapare....hasta ahí no había salido ni del terminal, pero después
preguntaba.
Salí de "la terminal" (como le dicen allá) y me enfrento a una ciudad
loquísima. Con mi mochila bien afirmada, comienzo a caminar en
busca de alojamiento. Estaba lejos del centro y pensaba quedarme
donde estaba; ocurre que nada había disponible para esa hora. Dí
vueltas una media hora, hasta que tomé una micro hacia el centro,
dando al final con el Alojamiento Roma, a tres cuadras del centro.
Algo dormité, me bañé y salí a caminar: tenía que vacunarme contra
la fiebre amarilla, quería conocer la ciudad y de paso comprarme un
repelente para insectos.
Cochabamba es una ciudad grande y a mi parecer bastante disímil
de La Paz. Comienza mi larga marcha del día: primero voy a un 
consultorio donde me vacuné gratis contra la fiebre amarilla (todo
para ir tranquilo a Villa Tunari). Almorcé un Sillpancho por 7 bs
(base de arroz, papas fritas, escalopa apanada, tomate y cebolla), y
caminé mas menos unas 50 cuadras. Ya atardecía y comencé a
buscar algún libro para no aburrirme en las hostales: estaba solo y
en esta condición lo mejor es entrarse temprano y además que no se
me ocurrió llevar nada desde casa. Busqué y busqué, y al final me
compré por 10 bs. "Juventud en éxtasis".







Aun así, pese a todo lo que vi y caminé, no es una ciudad fotografiable:
me dio la misma sensación que Mendoza, y a la vez la sensación
contraria que con La Paz. El calor casi insoportable y la gente bastante
amable; es quizás ese el recuerdo que me llevo de Cochabamba.
Durante el día averigüé y averigüé hasta que supe que la parada del
Chapare quedaba en la intersección de las Avenidas Oquendo y
9 de Abril. Decidí entonces, ir a tomar un bus a Villa Tunari a primera
hora al día siguiente. En el alojamiento, me acuesto temprano y temprano
me levanto para caminar las 16 cuadras que me separaban del terminal
al cual tenía que ir.




Aun así, pese a todo lo que vi y caminé, no es una ciudad fotografiable:
me dio la misma sensación que Mendoza, y a la vez la sensación contraria
que con La Paz. El calor casi insoportable y la gente bastante amable; 
es quizás ese el recuerdo que me llevo de Cochabamba.
Durante el día averigüé y averigüé hasta que supe que la parada del
Chapare quedaba en la intersección de las Avenidas Oquendo y 9 de Abril.
Decidí entonces, ir a tomar un bus a Villa Tunari a primera hora
al día siguiente. En el alojamiento, me acuesto temprano y temprano me
lavanto para caminar las 16 cuadras que me separaban del terminal
al cual tenía que ir.
Con las dos mochilas encima mio, me siento un absoluto extraño en esta
ciudad; será que he visto pocos mochileros y eso me hace sentir casi
un intruso. Es una sensación rarísima, pero no por eso desagradable. Llego,
y no encuentro ningún terminal: lo que hay es una calle, los pequeños buses
y minibuses estacionados y personas gritando por doquier. Compré un 
pasaje por 13 bs. a Villa Tunari. Antes de partir, me tomé un café, compré
pan, un par de galletas, algunos dulces baratos y una bebida. El bus salía
a las 10:30 e increíblemente partió con solo 20 minutos de retraso.
Soy el único extraño en el bus. Quedo al lado de la ventana, justo al lado
por donde echaron mi mochila abajo, lo que me permitía ver que nada
le ocurriera.
El bus parte, dejamos lentamente a Cochabamba atrás, mientras un
vendedor de una pomada mágica sigue hablando. Nadie habla, nadie mira
nada ni se asombra por nada. Parezco ser el único que con un asombro
casi pueril y con la cámara en mano todo el viaje, observo abstraído cada
figura, rostro y sutuación que me rodea.


Bolivia, cada vez me parece más fascinante.





5 que han comentado.:

Nata dijo...

Hola Hector, llegue a tu blog a travez del de Fuerza y me encanto. Realmente me fascinaste con tu relato de tu viaje a Cochabamba y sobre todo con las fotos. Me dieron ganas de ponerme la mochila al hombro, agarrar la camara y salir a dar una vuelta por el mundo.

fuerza dijo...

Hola hector, me encanta lo que cuentas y las fotos son tan buenas,de verdad logras captar todo lo que es interesante.Si despues de leer otros post,me di cuenta que habías estudiado fotografía sorry .
Se nota la mano maestra jajajaja.
Pues te veo luego espero con ansias el siguiente episodio.
saludos de Suecia

La_Keka dijo...

Hola Hector!!!!
Buen relato.
Me gustaron las fotos.

Saludos Cordiales
éxito y prosperidad.

Naimad dijo...

Las fotos, en perfecta conjunción con el texto, hacen que sientiera que habíamos viajado juntos. Un abrazo hermano, que sigas bien.

fuerza dijo...

Hola gracias por pasar espero el siguente reportaje de patiperreando por Bolivia!ojo no se confunda con perreando que eso es otra cosa jajaja.